El paso del tiempo es algo que no podemos evitar, y nuestro cuerpo a medida que se hace mayor deja de funcionar con normalidad y se ralentiza. Algo que nos preocupa, es el envejecimiento de la piel. La regeneración celular cada vez es menor, comienzan a verse signos de oxidación y esto da lugar a la aparición de arrugas, falta de elasticidad, manchas, falta de brillo…

Existen dos causas del envejecimiento de la piel: a nivel interno y externo.

  • A nivel interno: es el proceso natural que no es otra cosa que la decadencia de nuestro organismo.

En la adolescencia se comienzan a ver los primeros cambios. La pérdida celular es en términos muy generales y no se aprecia apenas.

En la etapa de los 30, comienzan a aparecer los signos moderados de la edad, como líneas de expresión y manchas.

A partir de los 45, la dermis pierde elasticidad y grosor. Utilizar una crema de día y de noche para estimular la producción de proteínas para retrasar los efectos del envejecimiento.

A partir de los 60, el envejecimiento ya es una realidad. La dermis ya muestra las arrugas más pronunciadas, manchas y aparece la resequedad. Importante una gran hidratación. Bastante más que las etapas anteriores.

  • A nivel externo: el envejecimiento es producto mayormente por el medio ambiente. Uno de los principales factores es la exposición al sol.

Es verdad que nos gusta mucho el sol, que disfrutamos de el y que es esencial para muchos seres vivos. También ayuda a que la piel produzca vitamina D, que es necesaria para el buen funcionamiento de los huesos y la salud.

Sin embargo, hay que tener especial cuidado con el, por que puede dañar la piel y los ojos. Demasiada exposición a los rayos UVB pueden reducir la elasticidad de la piel y como consecuencia de ello, arrugarse. Mucha precaución al exponerse al sol, y siempre antes de salir nutrir la dermis con un buen protector solar.

La clave de todo está en prevenir.


Las manchas en la cara pueden surgir debido a muchos factores, el conocerlos nos ayudará a buscar el tratamiento apropiado para quitarlas.

Las manchas se tratan de alteraciones en la pigmentación en la piel, llamado melanina. Este pigmento es el que da color a la piel y al cabello. Su función es la de proteger de las radiaciones solares. Cuando la luz solar entra en contacto con la piel, las células generan mayor cantidad de melanina para proteger la dermis, pero si se recibe un exceso de radiación, provoca un aumento de hiperpigmentación.

A parte de la exposición solar existen otros factores que provocan la aparición de las manchas:

  • Manchas por envejecimiento: llegada una cierta edad, y debido al desequilibrio hormonal que influye sobre el metabolismo de la melanina, la piel pierde el color rosado, convirtiéndose en tonos que tienden a colores amarillentos.
  • Uso de cosméticos (perfumes, maquillaje…): pueden provocar alteraciones en la piel y por consiguiente la aparición de manchas.
  • Medicamentos.
  • Desajustes hormonales.
  • Mala alimentación y carencias nutricionales.

 

¿Quien no ha oído hablar de un recurso natural para atenuar las manchas?

Nos estamos refiriendo al Aceite de Rosa Mosqueta. Este aceite favorece la disminución de la intensidad de la mancha reduciendo la actividad de los melanocitos. Tiene la capacidad de favorecer la elasticidad natural de la piel por lo que aplicándolo en el contorno de los ojos, reduce las líneas de expresión.

Para una correcta aplicación, en primer lugar, limpiar correctamente el rostro. A continuación, aplicamos unas gotitas y masajeamos las áreas que deseemos hasta su total absorción. Se recomienda realizar el tratamiento por las noches.

 


¿Tienes un evento y justo días antes aparece el típico grano inoportuno?

El aceite de árbol de té cuenta con numerosos beneficios, destacando la capacidad para combatir y mejorar la apariencia de las pieles con acné.

¿Por qué es bueno para el acné?

Debido a sus propiedades antibacterianas y antisépticas, se encarga de secar los granitos y eliminar de las bacterias que se originan en ellos, lo que impide que se regeneren más. También disminuye la inflamación provocada por el acné debido a sus propiedades antiinflamatorias. Y en caso de que estos granitos hayan dejado marca o surco, ¡No te preocupes! Te comentábamos que este aceite tiene numerosas propiedades: es un excelente cicatrizante, lo que mejora esas lesiones provocadas por el acné, ayudando a que la piel vuelva a su estado normal.

En primer lugar, limpia la piel todas las mañanas y noches con un gel dermatológico adecuado para el pH de tu piel para eliminar la suciedad y las impurezas, y secala con la toalla suavemente.

En un bastoncillo echa un par de gotas del aceite de árbol de té y aplícalo en la zona del granito, preferentemente por la noche, ya que dejaremos que haga su efecto mientras dormimos. Muy importante aplicar el aceite en el bastoncillo y no en los dedos, estos podrían contener bacterias, lo que provocaría que la zona se infecte aun más.

**Precauciones

Generalmente el aceite de árbol de té es seguro cuando se aplica sobre la piel, pero si te excedes en la dosis pueden surgir efectos secundarios como: sequedad, irritación y picazón.


Las uñas pueden ser un objeto de diagnóstico tanto de alguna enfermedad como de deficiencias nutricionales.

Las uñas nos protegen los dedos de las manos y los pies.

La debilitación de las uñas es un problema bastante habitual, el cual puede surgir por diferentes motivos; cambios hormonales, estrés, agresiones externas, envejecimiento, carencias nutricionales (falta de vitaminas A, B y C), así como de minerales, problemas médicos…

Las uñas están formadas por células muertas que contienen una proteína fibrosa, la queratina, que se encarga de su correcto crecimiento y formación. La alteración de la misma, por ejemplo, cuando la lámina ungueal recibe menos hidratación, es la causante de los diversos problemas que pueden afectar a las uñas:

  • Manchas blanquecinas y amarillentas: suele darse por la aparición de hongos. Infección que hace que las uñas cambien de color, forma y textura.
  • Uñas frágiles y quebradizas: Se abren en capas o se rompen sin hacer nada. Por lo general puede ser causado por falta de nutrientes (calcio, zinc…)
  • Líneas de Beau: Se trata de la aparición de unas pequeñas depresiones o surcos en la superficie de la uña. Este problema se suele dar tras haber estado débiles o bajas de defensas.

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¿Soluciones?

Tenemos que llevar principalmente una alimentación sana y equilibrada y seguir otros hábitos:

  • Cortar las uñas con frecuencia y mantenerlas limpias diariamente.
  • Reduce el uso de esmaltes y limas.
  • Ayúdate de guantes cuando tus manos tenga contacto con productos químicos que las puedan irritar.
  • Uso de Aceite de Argán, imprescindible para hidratar las uñas y la piel, gracias a su alto contenido en ácidos grasos esenciales.


Durante los meses fríos, la ropa gruesa y el constante roce pueden favorecer la acumulación de células muertas en ciertas zonas del cuerpo y rostro más propensas a la sequedad;  Estas áreas, frecuentemente olvidadas en la rutina de cuidado, necesitan un extra de hidratación para lucir suaves y radiantes en la nueva temporada. Para ello, Saluvital propone que no falte en tu rutina la Manteca de Karité 100% Pura con certificación ecológica ECOCERT, un potente activo regenerador celular, que conseguirá devolver la hidratación y elasticidad extra que necesitan estas zonas, preparándolas para poder lucirlas esta primavera.

LA MANTECA DE KARITÉ

La Manteca de Karité, conocida también como Vitellaria Paradoxa, “árbol de mantequilla”, crece en las sabanas del oeste de África. Del mismo se obtienen los frutos, almendras, que después de pasar un proceso de ebullición y triturado se obtiene una grasilla conocida como manteca de karité. Este ingrediente ha sido utilizado desde la antigüedad para el cuidado de la piel por sus numerosos beneficios.

Más allá de su uso como hidratante diario, la manteca de karité es un recurso de belleza muy versátil. Puede aplicarse en zonas pequeñas de cuerpo y como un tratamiento intensivo de labios. También es muy recomendado su uso en zonas especialmente secas como codos, talones y manos.

Su acción calmante, la hace perfecta para aliviar irritaciones, quemaduras solares y rojeces post-depilación.

Este lípido vegetal, extraído del árbol de karité, tiene propiedades suavizantes para la piel seca. Además, es una rica fuente de antioxidantes, al contener vitaminas A y E, protegiendo las células de la piel de los radicales libres que pueden provocar envejecimiento prematuro. También tiene ácidos grasos que reponen la piel (esteárico y linoleico), siendo un ingrediente perfecto para mejorar la piel seca.

 

Manteca de Karité 100% Pura – ECOCERT – 50 ml 

La Manteca de Karité de Saluvital 100% natural, 100% procedente de la agricultura ecológica y con certificado ECOCERT1, es un producto natural que se ha utilizado durante siglos por sus propiedades excepcionales. Está especialmente indicada para pequeños problemas de la piel en niños y adultos, como eccemas, descamación, grietas y rojeces, aunque sus propiedades y usos son interminables gracias a su composición rica en vitaminas A, D, E y F. Además, aporta una dosis extra de colágeno, que ayudará a luchar contra los signos del envejecimiento. También nutre y repara, dejando una capa protectora sobre la piel y protegiéndola de los agentes externos.

Modo de empleo: debido a su textura similar a la cera, se recomienda aplicar una pequeña dosis en las manos y frotarlas suavemente para que se funda y se trasforme en aceite. Utilizar en la zona a tratar masajeándola hasta su total absorción.

 

         1Cosmético Natural y Ecológico certificado por ECOCERT Greenlife según el referencial Ecocert disponible en: http://cosmetics.ecocert.com