A lo largo de los años, las propiedades regeneradoras de la rosa mosqueta se han convertido en la verdadera fuente de eterna juventud dentro de la nutrición, la medicina y sobre todo, para la cosmética natural.
La Rosa Mosqueta es un arbusto silvestre de ramas delgadas y espinosas que crece principalmente en la Patagonia, aunque también puede encontrarse en diferentes zonas de Chile y Perú.
Su fruto; una pequeña bolita rojiza y ovalada, será el responsable de aportarnos el que hoy se conoce como uno de los aceites más poderosos en regeneramiento dérmico.
Las propiedades del aceite de Rosa Mosqueta fueron descubiertas por investigadores de la Facultad de Química y Farmacología de la Universidad de Concepción en Chile, mientras se buscaba una cura cicatrizantes. El aceite fue aplicado a 200 pacientes con  notorias cicatrices, quemaduras y aquellos que sufrían un envejecimiento prematuro de la piel, obteniendo exitosos resultados.
En forma de aceite , la semilla de este fruto te ayudará a:
1-. Regenerar y nutrir tu piel, eliminando visiblemente las arrugas y las cicatrices.

2-. Mejorar la hidratación superficial actuando sobre el “factor natural de humectación”.

3-. Reforzar y multiplicar la barrera de las ceramidas en el interior de la epidermis, reduciendo la pérdida de agua.

4-. Revigorizar el fibroblasto, ésto es, enríquecer la célula dérmica productora de colágeno, elastina, ácido hialurónico, responsable de la firmeza y elasticidad de la piel.

5-. Prevenir y corregir el fotoenvejecimiento y los problemas cutáneos debidos a las radiaciones solares a través de la autogeneración de melanina.

6-. Redistribuir la pigmentación permitiendo la eliminación de manchas solares, así como las producidas en los casos de acné, varicela o viruela, disimulando la hiperpigmentación producida por las cicatrices.

7-. Evitar las estrías. En el caso de las mujeres embarazadas se recomienda realizar suaves masajes en los pechos y el abdomen durante el último trimestre de gestación.
Por lo que  si deseas eliminar alguna mancha o cicatriz, hidratar tu piel o lucir saludablemente jóven, entre otros muchos beneficios más, prueba los beneficios de este maravilloso fruto, parido por la  madre naturaleza.
Nosotros recomendamos el Aceite de Rosa Mosqueta 100% Saluvital, obtenido por primera presión en frío, presenta un elevado contenido en ácidos grasos esenciales, aproximadamente un 80 % de su composición, que le confieren excelentes propiedades regeneradoras. Tambien contiene carotina, flavonoides, y vitamina C; así como tretinoina natural, un derivado del retinol (vitamina A), que estimula la regeneración del tejido epidérmico. Atenúa cicatrices, estrías y arrugas, previene el envejecimiento prematuro de la piel y difumina las manchas de la misma.

http://emujer.mx/estilo/belleza/beneficios-de-la-rosa-mosqueta/

http://www.unidex-farma.es/saluvital/producto/aceite-rosa-mosqueta-100-puro.html


Para tener una piel bien cuidada, se necesita del uso de productos específicos y un buen conocimiento de la piel de cada una. Algunos de los problemas estéticos más comunes que afectan a las mujeres son el acné, sequedad, exceso de sebo… Para combatir estos problemas de piel es necesario utilizar tratamientos específicos. Saluvital te recomienda el aceite de árbol de té, también conocido como aceite de Melaleuca. Natural de Australia, los aborígenes utilizaban las hojas del árbol para, mediante un proceso de destilación, obtener un aceite con propiedades antisépticas y repelentes, totalmente naturales.

APLICACIONES: 

– Piojos, liendres y caspa: Aplicar 4 ó 5 gotas de aceite de árbol del té en diferentes puntos del cuero cabelludo o directamente en el champú, evitando el contacto con los ojos.
– Hongos y uñeros: Introducir los pies en agua caliente o templada, añadir 4 ó 5 gotas de aceite de árbol del té.
– Picores y post-picaduras de insectos: Aplicar una gota de aceite de árbol del té sobre cada erupción o picadura.


Ya os comentamos cuando lo presentamos que queríamos sorprenderos, y así ha sido. El Spray Mousse de Caléndula está siendo todo un éxito.

¡Muchas Gracias!

Para los que todavía no habéis probado el Spray Mousse, comentaros que está indicado para diferentes tipos de pieles, en especial, para pieles sensibles e irritadas, debido a su contenido en Caléndula que hace que sea un gran calmante para la piel. Su uso es corporal y facial.

Al pulverizar la loción, sentiras la suavidad del mousse en tu piel, así como un grato olor que te animará a repetir.
El Spray puede estar tanto boca arriba como boca abajo cuando vayas a pulverizarlo.

* De rápida absorción
* Testado dermatológicamente


Las primeras arrugas, las líneas de expresión, empiezan a hacer su aparición hacia los 30 años. Son finas y superficiales y, al principio, se marcan solo cuando se gesticula (por el movimiento repetitivo de los músculos faciales) pero, con el tiempo, también se ven en reposo. Más tarde, ya en la década de los 40, aparecen las arrugas que se deben propiamente al envejecimiento de la piel. Son las llamadas ‘gravitatorias’: la grasa profunda de la cara se desplaza de arriba hacia abajo y, además, se pierde colágeno y elasticidad.

No a todas las ‘sufrimos’ por igual

Hay mujeres maduras que tienen la piel más lisa que algunas chicas de 35 años. Pero también las hay que tienen arrugas antes, incluso, de la treintena. ¿A qué es debido? Diversos factores lo explican.

Sobre lo que no puedes actuar

– Cuestión de genética. Dicen que una mujer solo tiene que observar a su madre para saber cómo envejecerá. Y es que la genética es determinante en este terreno. Por otro lado, las pieles muy secas son más proclives que las grasas a presentar arrugas. Mucho más si, encima, son finas. Por el contrario, en las pieles grasas las arrugas suelen ser menos profundas.

– Baile hormonal. Cuando atravesamos la barrera de la menopausia, descienden nuestros estrógenos. Eso hace que las arrugas, al margen de la edad, se acentúen, pues la piel se vuelve más flácida, fina y seca.

 

Factores que puedes cambiar

En la genética y las hormonas poco podemos influir. Pero hay otros muchos factores que aceleran el envejecimiento de la piel y sobre los que sí puedes actuar.

– Nada de tabaco ni sol sin fotoprotección. El primero impide que la piel se oxigene bien; el segundo destruye las fibras de elastina y colágeno.

– Aprender a relajarse. El estrés también favorece la aparición de arrugas. Si debido a él aprietas mucho los dientes mientras duermes (bruxismo), utilizar prótesis de descarga no solo protegerá tu articulación temporomandibular y te evitará el desgaste de los dientes; también te ahorrará algunas arrugas peribucales.

– Dormir las horas necesarias. Cuando no se hace, se fabrica menos colágeno y la reparación nocturna de la piel se vuelve más complicada. También inflluye la postura en la que se duerme: si lo haces siempre del mismo lado, tendrás más arrugas en ese costado. Lo mejor sería, de hecho, dormir boca arriba.

– Huir de los gestos repetitivos. Algunos, como mascar chicle a todas horas o doblar el cuello para aguantar el teléfono, generan arrugas que serían fácilmente evitables.

– Vitaminas y minerales. Los radicales libres envejecen la piel. Dale antioxidantes que la protejan de ellos. Como la vitamina C de los cítricos, la vitamina E de los frutos secos, el betacaroteno de las zanahorias o las espinacas, el cinc de las legumbres o el silicio de las patatas. Y, por supuesto, evita los excesos en la dieta, en la que deben primar las proteínas vegetales sobre las animales. Bebe además mucha agua.

– Emplea humidificadores. Utilízalos si pasas muchas horas en ambientes demasiado secos o tu piel se deshidratará y sus arrugas serán más profundas. Si no tienes humidificador, basta con colocar cuencos de agua en la habitaciones.

 

El poder de las cremas

Lo tienen si utilizas los principios cosméticos adecuados y si te las aplicas bien. De entrada, siempre debes usarlas, tanto de día como de noche, sobre la piel bien limpia y habiéndola exfoliado una vez a la semana. Es fundamental que, sobre todo las de noche, cuando la piel se regenera, contengan retinol, ácido hialurónico, silicio o vitamina C (rellenan los surcos), así como proteínas de trigo con efectos tensores. A partir de ahí, así debes aplicarlas.

– Comienza en la frente, desde el centro hacia los laterales.

– Continúa bajando por el entrecejo hacia los pómulos y subiendo luego hasta las sienes (nunca hagas el movimiento en dirección contraria).

– Luego sigue sobre la nariz, desde el entrecejo hasta las fosas nasales, para proseguir por encima del labio, del centro hacia afuera.

– Sitúa después los dedos corazón sobre tu barbilla y llévalos hacia afuera y hacia arriba, tensando la piel.

– Pon el hueco de tu mano derecha (o la izquierda si eres zurda) sobre el cuello y desciende con mucha suavidad hasta al escote. También en él debes aplicar producto.

– En cuanto al contorno de ojos, usa cremas específicas. Aplícalas dándote ligeros golpecitos en la zona de las ojeras. No presiones ni estires en absoluto la piel.

El maquillaje que las disimula

Es fundamental utilizar texturas muy ligeras y tonos suaves cuando te maquilles si no quieres que tus arrugas se vean aún más profundas.

– La base: las hay ricas en ácido hialurónico que, además de maquillar, tratan, contribuyendo poco a poco a disminuir la textura de las arrugas. Lo mejor es que tengan un tono parecido al de la piel. Antes de aplicarla, va muy bien utilizar un ‘primer’ o pre-base, pues rellena surcos. Encima de la base, no abuses de los polvos compactos: dan un aspecto acartonado y hacen más visibles las arrugas y líneas expresión.

– Colorete: con él puedes disimular la flacidez que desdibuja los contornos del rostro con los años. Los tonos melocotón, coral… y de acabado mate ayudan a marcar pómulos.

– Sombras. Para intentar agrandar los ojos, que con los años se van volviendo más pequeños, las sombras también tienen que ser en tonos neutros (beis, nude, rosas pálidos, grises claros…) y mates. Aplícalas de forma sutil solo sobre el párpado móvil e ilumina luego la arcada de la ceja con un polvo iluminador.

– Labios: perfílalos y sella la línea con polvos sueltos antes de aplicar el pintalabios. Así el color no se meterá en las arrugas que lo rodean.


No podemos dejar de trabajar y mejorar en cada uno de nuestros productos para satisfaceros a cada uno de vosotr@s. Por ello, presentamos un nuevo diseño de nuestro Bálsamo Labial, ahora en lata.

El Bálsamo Labial con Aceite de Rosa Mosqueta + Cera de abejas natural cuida y alivia loslabios secos y agrietados, proporcionando una hidratación intensa y duradera protegiéndoles de las agresiones externas.
Su fórmula compuesta de Aceite de Rosa Mosqueta atenúa arrugas y es un potente regenerador de los tejidos; la Cera de abejas se encarga de hidratar, nutrir, reafirmar, suavizar y mantener la humedad de la piel. Forma una fina capa protectora que no obstruye los poros.

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