Otra de nuestras novedades va especialmente indicada para la piel de los más peques.
Hemos pensado en dos productos que se utilizan a diario y que son importantes en el día a día del niño/a. Sin parabenes y sin aceites minerales.

Diseñamos productos para enriquecer el cuidado de la piel y crear sensaciones confortables a los más peques. Sabemos que la piel de los niños tiene unas características especiales y para mantenerla sana necesita de unos cuidados sencillos y a tener en cuenta por los padres.

Presentamos el Pack Regalo compuesto de Leche Corporal y Gel-Champú de Caléndula. La leche corporal, con caléndula y aceite de almendras produce un efecto emoliente y protector, suavizando, nutriendo e hidratando la suave piel del niño/a.

El gel-champú limpia la delicada piel del niño/a respetando su pH natural. Debido a su contenido en caléndula y manzanilla aportan suavidad e hidratación a la piel.

Perfume sin alérgenos
No pica los ojos

¡Al agua patos!


No queremos dejar de sorprenderos, esta vez innovamos aun más. Nuestro principal objetivo es crear productos eficaces para diferentes tipos de pieles y que vosotros como consumidores os sintáis satisfechos con su uso así como establecer un vínculo con cada uno de nuestros productos.

Nuestra última creación es un Spray que a su vez es Mousse y cuyo uso es corporal y facial. Está indicado para todo tipo de pieles, en especial, para pieles sensibles e irritadas ya que debido a su contenido enCaléndula hace que sea un gran calmante para la piel.

La Caléndula es una planta considerada como remedio muy valioso para el cuidado y belleza de la piel. Posee propiedades antiinflamatorias y antisépticas que la hacen muy recomendable para aliviar irritaciones en la piel. Otra de las bondades de la caléndula es que es un astringente natural que se puede usar para pieles grasas pero al mismo tiempo, como también hidrata la piel, es recomendable para pieles secas.

Experimentaras grandes sensaciones cuando te apliques el spray mousse en tu piel.

No nos quedamos conformes que además intentamos que el producto sea lo más innovador y cómodo posible, de ahí que puedas pulverizar la loción 360º. Esto significa que el spray puede estar tanto boca arriba como boca abajo.

* Rápida absorción
* Testado dermatológicamente


La manteca de karité, conocida en inglés como Shea Butter y considerada como el Oro de las Mujeres, es una grasa extraída de la fruta del árbol de karité.

Se utiliza como hidratante para la piel y es un aditivo muy popular en productos cosméticos como lociones, jabón, bálsamos para los labios y cremas corporales. La manteca de karité es muy rica en vitaminas A y E, y tiene propiedades anti-inflamatorias y anti-microbianas.

El árbol de karité es nativo de las sabanas de África occidental y central. A pesar de que los árboles no son cultivados comercialmente, son ampliamente utilizados para la alimentación y la cosmética por los nativos de esas regiones. La mayoría de las nueces del árbol de karité se exportan para su procesamiento, aunque ciertas empresas están trabajando para mantener la producción de productos a base de manteca de karité, en los pueblos africanos con la finalidad de proteger las economías locales. En general, son las mujeres las que hacen el trabajo de extracción y preparación.

Tradicionalmente, la manteca de karité se elabora a mano. Después de que los pequeños frutos secos se recogen de los árboles, se parten para extraer la pulpa y retirar la semilla o nuez, la cual luego se seca y se tuesta. Una vez terminado el proceso de secado, las semillas se machacan hasta lograr una pasta la cual se mezcla con agua y se amasa a mano. La grasa coagulada se separa del agua, luego se hierve para separarla de los residuos.
El aceite resultante, blanco o de color amarillo, se deja endurecer y luego se prepara para su exportación. Se necesitan alrededor de 20 horas para producir 1 kg de manteca. Cuando los frutos secos son molidos muy finamente, el producto resultante es parecido a una crema mantequillosa, untable y de textura uniforme, muy similar a la mantequilla elaborada a partir de leche de vaca. Tal como la mantequilla de verdad, se mantiene sólida a temperatura ambiente y se ablanda y se funde con la temperatura corporal.

El karité es rico en ácidos grasos esteárico y oleico. No se saponifica durante el proceso de fabricación de jabón, lo que significa que permanece como grasa en la barra de jabón, libre para hidratar y proteger la piel. Por esta razón, se utiliza en champús para reparar el cabello dañado y reducir la caspa. También se usa en productos de higiene personal para personas de piel sensible, que sufren de eczema u otro tipo de inflamaciones.

Además de hidratar, la manteca de karité también protege y ayuda a sanar la piel. Su alto contenido de grasa lo convierte en un bálsamo eficaz y calmante para cortaduras y quemaduras, y es muy eficaz en el tratamiento de pieles agrietadas. Adicionalmente, la manteca de karité contiene ácido cinámico, una sustancia química que bloquea algunos rayos solares ultravioleta. Aplicada a las manos o la cara, en su forma pura, proporciona una barrera protectora contra los embates del sol, viento o frío, contra la irritación causada por el roce y fricción o por el uso de detergentes.

La manteca de karité se vende en su forma pura, pero también para ser utilizado como aditivo en productos de cuidado personal. Hay tres calidades comerciales: grado A, su forma más pura; grados B y C, son formas refinadas.

Entre los beneficios de la manteca de karité está una mejora considerable en la textura de la piel. Se cree que este beneficio es el resultado de la capacidad natural de la manteca de karité para estimular la producción de colágeno. La vitamina C, abundante en la manteca de karité, es también otra de las sustancias responsables de renovar el colágeno. Otro de sus beneficios es la protección solar. Aunque sólo proporciona una cobertura mínima, su contenido de ácido cinámico brinda un factor de protección solar, de aproximadamente SPF 6.


Cremas corporales para una piel saludable

Las cremas corporales son un excelente recurso para cuidar la salud de la piel, y de todo nuestro organismo, ya que al proteger este tejido contribuimos a mantener una adecuada temperatura corporal y nos protegemos de la acción de microorganismos y agresiones ambientales.

En las últimas decadas, se ha logrado un gran avance en la cosmética, con la creación de cremas corporales y faciales que ayudan a conseguir no solo una piel bella, sino también protegida y libre de enfermedades.

Las cremas son indispensables para la piel por 4 razones:

– Aportan elementos que permiten suavizarla.
– Contribuyen a la regeneración de células.
– Humectan e hidratan.
– Proporcionan vitaminas.

Es importante distinguir el tipo de piel ya que la loción o crema dependerá de qué piel tengas:

– Seca: Poros cerrados, no tiene brillo, suele lucir arrugada en algunas zonas, poco elástica.
– Mixta: Poros dilatados y cierto brillo en frente o nariz. El resto de la piel seca o normal.
– Grasa: Rostro con poros dilatados, bastante brillo en general, tono rojizo en ciertas zonas.
– Normal: Poros abiertos, sin brillo y en ocasiones sequedad que se alivia con un poco de crema o loción.

En Saluvital tenemos varias gamas de lociones corporales y cremas faciales. Hoy escogemos una de ellas;gama de Uva. Un gran aliado en la cosmética por las propiedades antioxidantes de los polifenoles. Los polifenoles evitan la degradación de la elastina y de las fibras de colágeno, lo que contribuye a mantener la firmeza y elasticidad del cutis.

Nuestra gama se compone de:

– Crema facial con extracto de Uva y extracto de vino, que contiene polifenoles y bifenoles, entre ellos el Tirosol, antioxidante capaz de reforzar el sistema de defensa de la célula evitando así el estrés oxidativo, combatiendo eficazmente los radicales libres, atenuando las manchas y dando resplandor a tu piel al tiempo que protege del envejecimiento prematuro.

– Loción corporal con extracto de Uva y extracto de vino, contiene también polifenoles y bifenoles para proteger a la piel del envejecimiento prematuro. Otorga a la piel una rápida hidratación y elasticidad duradera, mientras que la protege del paso del tiempo neutralizando la acción de los radicales libres.


Filtros solares y parabenos se acumulan en la placenta de las embarazadas, según un estudio realizado por el CSIC en colaboración con el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.

La investigación, publicada en la revista Environment International, demuestra que las mujeres embarazadas bioacumulan y pueden transmitir a sus fetos estos compuestos presentes en los productos de cuidado personal, aunque reconoce que se necesitan más estudios para determinar sus efectos.

Los parabenos (conservantes bactericidas y fungicidas) y los filtros UV (protectores solares) están presentes en numerosos productos, especialmente los de higiene y cosmética. Estudios previos habían constatado su dispersión en el medio ambiente ya que se han encontrado residuos de ellos en muestras de agua, en sedimentos de río, en organismos (pájaros y peces, entre otros), en orina humana, esperma y incluso en leche materna.

Según ha informado el CSIC, varios estudios en animales han mostrado que estos compuestos son perturbadores hormonales, pueden afectar al sistema endocrino y causar infertilidad, y se ha asociado su presencia con una baja tasa de espermatozoides y, en el caso de las hembras, con desajustes del ciclo menstrual. Ahora, un estudio dirigido por la científica del CSIC Silvia Díaz-Cruz, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (Idaea), demuestra que en la placenta humana también están presentes estos compuestos. El trabajo se centra en los parabenos y en las benzofenonas, el principal grupo de filtros solares UV. Los investigadores destacan que de los diez compuestos analizados (cinco parabenos y cinco filtros UV), más de cuatro han sido encontrados en todas las placentas, y hasta siete de ellos han sido detectados en una misma muestra.

La presencia de estos compuestos, según Silvia Díaz-Cruz, “es preocupante ya que durante el embarazo cualquier alteración hormonal puede ser altamente dañina tanto para la madre como para el desarrollo del feto”. Es la primera vez que se estudia la presencia de algunos de estos compuestos en placentas humanas. “Sólo hay tres estudios previos como este en todo el mundo”, ha asegurado Díaz-Cruz, “y algunos de los compuestos estudiados ahora no se habían encontrado nunca antes”.

Según Díaz-Cruz, “las concentraciones encontradas superan en algún caso los 11 nanogramos por gramo, más de 500 veces el valor esperado (0,02 nanogramos por gramo)”.

Sobre si es una cantidad excesiva, la investigadora dice que “aún faltan estudios para delimitar niveles de riesgo”. Actualmente, la UE sólo autoriza en productos cosméticos dos benzofenonas (filtros solares), las llamadas BP3 y BP4.

http://www.20minutos.es/noticia/2688480/0/protectores-solares-cosmeticos-embarazadas/quimicos-feto/riesgos-salud/