El afeitado perfecto, una palabra que retumba en la mayoría de hombres y que por desgracia no siempre se cumple. La prisa y la falta de tiempo, en muchas ocasiones, dan lugar a un afeitado rápido y dañan mucho tu piel.
1. Prepara tu piel
Cuando nos levantamos, la piel suele estar hinchada y todos tenemos una sensación de cara adormilada. Por eso, antes de afeitarte, debes esperar unos 10-15 minutos para que tu piel respire y se recupere.
Para un afeitado perfecto, es muy importante que limpies tu piel, en este caso tu cara, con agua fría. De esta manera activaremos la piel. Ya que si la lavamos con agua caliente, la piel además de quedar excesivamente seca, puede causarnos irritación tras el afeitado, e incluso romper pequeños vasos sanguíneos.
2. No abuses del afeitado
Si eres de los que te afeitas todos los días, deja descansar a tu piel sin afeitarla al menos una vez a la semana. Aprovecha para hacerte un buen ritual de belleza para dar una dosis extra de hidratación y descanso a tu rostro y conseguir así el afeitado perfecto que deseas.
3. No te afeites con prisas
Normalmente los hombres que sufren cortes o quemaduras durante el afeitado, son aquellos que se afeitan a mil por hora y que utilizan movimientos largos y amplios. Es mejor que vayas poco a poco y cuidando la piel mientras te afeitas. Si no tienes tiempo por la mañana, aféitate por la noche. Tu piel tendrá entre 8 o 10 horas descanso pleno y conseguirás un afeitado perfecto.
4. Desliza, no presiones la cuchilla
¿Sabías que es un mito que si presionas más la cuchilla el afeitado es más apurado? Lo único que conseguirás es irritar la piel y dañarla. Por eso para conseguir un afeitado perfecto, desliza suavemente la cuchilla y deja que ella haga el resto.
5. Aceite de afeitado, para cuidar el rostro
Si quieres que tu afeitado sea más suave, incluye un poco de aceite de afeitado bajo la espuma, la crema o el gel de afeitado que utilices normalmente. Hidrata siempre tu piel tras el afeitado. Aunque una vez que te afeites la piel parezca suave, necesitas hidratarla, sobre todo si tienes la piel seca. Recuerda hidratar la piel dos veces al día, por la mañana y por la noche, tras la rutina de limpieza facial.
6. Afeitado con ducha caliente
Si quieres un afeitado más cómodo, puedes hacerlo bajo la ducha. El vapor de una ducha caliente te ayudará a abrir los folículos del pelo y a suavizarlo para que podamos afeitarlo mucho mejor y conseguir tu afeitado perfecto.
7. Nunca te afeites a contrapelo
Si lo haces lo único que puedes producirte en el rostro es irritación y daño en el folículo.
8. Invierte en buenos productos
Si eres de los que se afeitan con brocha, invierte en ella. Es fundamental que elijas una de calidad para así poder crear una rica y cremosa espuma que antes de afeitar te ayude a levantar el pelo para mejorar el afeitado y a exfoliar la piel eliminando las células muertas.
9. Aloe Vera, tu mejor aliado
Si sufres irritación, y tienes una piel sensible, lo mejor tras el afeitado es aplicar un poco de gel de aloe vera en el rostro. Te ayudará a calmar e hidratar la piel y reducir la irritación.
Otra de las alternativas a los aceites o cremas, son los productos fríos para después del afeitado. Aplicar un bálsamo anti inflamatorio es de lo más recomendable para conseguir un afeitado perfecto.
En Saluvital te ofrecemos ambas características en un solo producto: Gel Dermatológico de Aloe Vera 100% puro con Árnica y Harpagofito.

Si unes ambas plantas, sus efectos serán mucho mayores. Suavizan y reconfortan la piel rápidamente aportando una agradable sensación de bienestar.
El árnica, es una planta herbácea, perenne de montaña, que se encuentra principalmente en los Alpes y el Pirineo. Muchos expertos consideran que el árnica es el mejor antiinflamatorio de uso extrerno que brinda la naturaleza. Utilizado como tratamiento de las inflamaciones provocadas por golpes y pequeños accidentes.
El árnica incrementa la circulación sanguínea local, calma el dolor y mejora la debilidad muscular y nerviosa. Su uso para contusiones, chichones, hematomas, varices…
Por otro lado el harpagofito es una planta originaria del sur de África. Numerosos estudios han demostrado que es eficaz en dolores reumáticos, dolores musculares, dolores de articulaciones, artritis, artrosis… Su principal acción es aniinflamatoria, analgésica y antirreumática.
Si a esos dos ingredientes los unimos junto con Aloe Vera, obtenemos un gran tratamiento indicado para el cuidado de la piel y para mantener la hidratación, previniendo la sequedad cutánea y calmando las irritaciones y sus consiguientes molestias.
