Hay una serie de creencias asociadas a la pérdida del pelo y a su cuidado que debemos olvidar por nuestro bien, pero sobre todo por el bien de nuestro pelo.
Existen una serie de premisas y leyendas urbanas en torno al cabello, la caída y su cuidado que, con los años, han alcanzado la categoría de máximas… Las damos por válidas cuando no son más que creencias que en lugar de beneficiarnos, perjudican al estado del pelo y a nuestra salud. Por eso, los expertos de igrow pretenden desmitificar las más comunes:
1. El pelo solo se le cae a quien sufre alopecia
Falso. Estudios realizados por la American Academy of Dermatology descubrieron que perdemos hasta 100 pelos al día y que normalmente son sustituidos por pelos nuevos. Lo que ocurre es que la gente que sufre algún tipo de problema de caída de cabello, como puede ser la alopecia, generan cabellos más finos hasta que finalmente los folículos se cierran por completo.
2. Cuanto menos me lave el pelo menos se me caerá
Falso. Incluso no lavarte el pelo puede hacer que el pelo se te caiga más rápido por la acumulación de grasa que acabaría dañando y cerrando el folículo. El pelo hay que lavarlo tantas veces como uno necesite, Incluso A veces los expertos recomiendan lavar el pelo por partida doble, ya que en algunas ocasiones con el primer lavado no se retira toda la suciedad acumulada en el cabello.
3. Me raparé y no me quedaré calvo
Más mentiras… Esta creencia que ha acabado con más de una melena es la de “si me rapo el pelo, dejará de caerse y crecerá con más fuerza”. Este argumento también es erróneo. Lo único que se consigue es que el tacto del pelo sea más duro en los primeros días, tras el corte, lo que da una sensación de abundancia, pero ese efecto solo dura unos días.
4. ¿Cómo va a hacer la tecnología que tenga mejor el pelo?
La tecnología puede ser la mejor aliada para la salud. Los trasplantes capilares con latécnica F.U.E. son capaces de implantar 3.000 folículos pilosos en el cabello, evitando que haya clareos en la cabeza, al igual que los láseres de baja intensidad.
5. Champú y acondicionador, ¿para qué más?
Sí, hay más… El cuero cabelludo es un tejido que necesita respirar. Al cuidado de este tendrías que sumar un cuidado más: la exfoliación. Un tratamiento para retirar las células muertas del cuero cabelludo, así como el exceso de sebo. Con esto conseguimos desobstruir los poros y oxigenar la piel de la cabeza, así como evitar muchos problemas de caspa y descamación.
