El Aceite de Argán tiene numerosos usos que se remontan a cientos de años atrás.
El Argán es un árbol nativo de la región suroeste de Marruecos y es de tamaño pequeño. Su aceite proviene del extracto de las semillas que produce su árbol. Este puede vivir hasta un siglo y produce flores cada año.
El Aceite de Argán contiene importantes vitaminas, minerales, ácidos grasos y antioxidantes que le proporcionan importantes beneficios a la piel y cabello. La Vitamina E sumada a los ácidos grasos esenciales hacen que este aceite sea un gran aliado para cuidar el cabello y mantenerlo saludable.
- Cabello brillante e hidratado: Mantiene el cabello saludable de forma natural por ser rico en vitamina E.
- Protección frente al calor: Aplica a las puntas unas gotitas y masajealo antes de usar el secador o la plancha. Ayuda a proteger el pelo de la temperatura que producen estos aparatos.
- Reduce el frizz porque hidrata el cabello.
- Hidrata el cuero cabelludo seco.
- Deja el cabello teñido suave, brillante y fácil de manejar.
- Ayuda al crecimiento del pelo.
- Combate el cabello esponjado, el aspecto deshilachado y quemado.
Recomendaciones:
- Puntas secas y dañadas: Antes del lavado del cabello, aplicar el Aceite de Argán en las puntas, masajearlas suavemente y dejar reposar unos minutos. Por último lavar y aclarar.
- Pelo seco, frágil y dañado: Masajear de la mitad a las puntas el con unas gotitas de Argán, dejar actuar unos minutos y lavar el cabello con un champú suave y abundante agua, a poder ser templada. Se recomienda realizar este tratamiento una vez por semana hasta observar que el pelo recobra elasticidad y luminosidad.
- Pelo graso: Una de las consecuencias de tener el pelo graso es el exceso de lavado, esto hace que aumente la producción de sebo. El Aceite de Argán ayuda a restablecer el equilibrio del sebo en los cabellos grasos. Realizar el mismo tratamiento comentado en el punto anterior.
