Combate arrugas y estrías con el Aceite de Rosa Mosqueta Saluvital. Este aceite puro, está obtenido por primera presión en frío, presenta un elevado contenido en ácidos grasos esenciales, aproximadamente un 80 % de su composición, que le confieren excelentes propiedades regeneradoras.
También contiene carotina, flavonoides, y vitamina C; así como tretinoina natural, un derivado del retinol (vitamina A), que estimula la regeneración del tejido epidérmico. Atenúa cicatrices, estrías y arrugas, previene el envejecimiento prematuro de la piel y difumina las manchas de la misma.
Contenido Natural:
– ácidos grasos poliinsaturados (80 %) (Omega 3, Omega 6)
– carotina
– flavonoides
– vitamina C
– tocoferol natural (Vitamina E)
– tretinoina natural (Vitamina A: Retinol)
Usos Dermatológicos:
– atenúa arrugas.
– ideal para cicatrices, escaras, estrías…
– previene el envejecimiento prematuro de la piel
– difumina las manchas cutáneas
¿Quieres saber mas de la Rosa Mosqueta?
Conocida también como ‘Rosa eglanteria’ o ‘Rosa rubiginosa’, la rosa mosqueta es un arbusto de la familia de las rosáceas originaria de Europa del Este, que ahora se encuentra también en otras zonas del planeta como el norte de África, Asia o América.
Utilizada en medicina desde hace siglos, esta planta ha ganado fama en los últimos años por el aceite que se extrae de sus semillas que, prensadas en frío, producen un líquido rojizo lleno de nutrientes como el retinol, la vitamina C, flavonoides, taninos, betacarotenos o ácidos linolénicos, linoleicos y oleicos.
¿Cómo actúa el aceite de Rosa Mosqueta en la piel?
La piel es el órgano más grande del cuerpo. Su función es protegerlo de la pérdida de componentes importantes por acción del daño externo ambiental. La propia piel está compuesta principalmente de ácidos grasos esenciales poliinsaturados (linoleico, linolénico, oleico) que son responsables de mantener la función de barrera.
Con el paso de los años, por el efecto de los agentes externos como la radiación solar o la contaminación, se produce un déficit de estos ácidos grasos que conduce a una alteración de las capas de la piel. La consecuencia es la deshidratación, pérdida de elasticidad y la aparición de manchas, arrugas, líneas de expresión, etcétera.
Por ello es crucial favorecer la presencia de ácidos grasos esenciales con el uso de aceites que contribuyan a regenerar la piel, como el aceite de rosa mosqueta.
