Es muy importante que tengáis en cuenta los cuidados de vuestra piel cuando practicáis deportes en los que vuestra piel esta expuesta al sol, como por ejemplo esqui o snow. Si sois de los que os gusta la montaña blanca debéis saber que la intensidad de la radiación aumenta con la altura ya que la nieve refleja la radiación solar multiplicando su dispersión. Es por ello que debemos de hidratarla correctamente y protegerla del sol.
Un mal cuidado de la piel puede contribuir en:
- El envejecimiento prematuro. La exposición continuada a los rayos del sol, sin aplicarse la protección, es el resultado del daño producido en los mecanismos que mantienen la piel joven cómo la producción de colágeno y elastina. La piel dañada por el sol no se regenera a la misma velocidad que la piel sana. Para ello se recomienda una buena protección solar y una buena crema hidratante facial basada en uno de los aceites hidratantes – regeneradores más conocidos, el Aceite de Argán, conocido también como el “oro líquido del desierto” por sus grandes propiedades. Tampoco hay que descuidar la protección labial, ya que es una de las zonas que más se dañan de la cara, produciéndose grietas, sequedad, escozor… y un bálsamo regenerante e hidratante para reparar de los daños ya causados.
- Enfermedades pigmentarias como las manchas. Se trata simplemente de una hiper-producción de las células denominadas melanocitos (productores de melanina) en la piel. Uno de los tratamientos más eficaces para eliminar manchas en la piel, es la crema de rosa mosqueta, basada en aceite de rosa mosqueta puro 100 %. Este aceite se obtiene por primera presión en frío de la semillas que se encuentran en la flor, de esa forma las sustancias beneficiosas conservan todas sus propiedades. Es rico en Vitamina A, E, C, B1 y B2, y presenta un elevado contenido en ácidos grasos esenciales. Pero además contiene tretinoina natural, derivado del retinol, eliminando las manchas de la piel mediante un proceso de renovación celular.
- Los rayos pueden llegar incluso a provocar quemaduras en la piel. Uno de los remedios naturales más conocidos para aliviar las quemaduras, es el Aloe Vera puro. Esta planta es un remedio maravilloso para curar las quemaduras que surgen como consecuencia de una insolación. El gel de Aloe Vera contiene una variedad de potentes compuestos curativos: por ejemplo, glicoproteínas y polisacáridos. Las glicoproteínas aceleran la curación porque calman el dolor y la inflamación. Los polisacáridos humectan la piel, estimulando su crecimiento y reparación y facilitan la cicatrización de las heridas.
Ya sabes, no dejes a un lado el cuidado de la piel, recuerda que es el órgano más grande del cuerpo y requiere cuidados.
