El verano dura poco por eso nosotras no paramos de aprovecharlo y en lo que tenemos la más mínima oportunidad nos lanzamos a la playa, pero estos excesos tienen consecuencias sobre nuestra piel.
De la playa a la piscina para tomar un baño rápido y caminar por la ciudad o la montaña, conocer sitios nuevos mientras el sol dura. Y claro que al final de estos meses de calor lucimos una piel con un tono al mejor estilo tropical, que luego nos pasará factura si no supimos como tratarla.
Los excesos con el sol son una de las mayores causas de envejecimiento prematuro en las mujeres, por eso conviene seguir sencillos consejos que ayudarán a nuestra piel a recuperarse de esas jornadas de bronceado intenso.

En principio jamás olvides aplicar una crema con el factor de protección solar adecuado para tu tipo de piel, esta medida es fundamental para evitar insolaciones. También intenta mantenerte bajo sombra en las horas más intensas de sol, sobre todo después del medio día y hasta al menos las 15 horas.

Los protectores con vitaminas y aceites hidratantes son una buena opción para cuidar tu tez mientras te bronceas, pero después de la playa aún hay mucho que hacer. Comienza por darte un baño con agua fresca y evita la caliente, ésto te ayudará a revitalizar la piel y cerrar los poros que se han abierto con el calor del día.

Además usa jabones hidratantes y con vitaminas y olvídate de los productos fuertes que prometen eliminar todas las bacterias, éstos pueden resecar tu piel, algo que resulta muy negativo cuando planeas pasar días de playa.

Después aplica una buena crema hidratante, de preferencia un after sun con aloe vera especial para pieles que se han expuesto al sol. Si el producto se encuentra en la nevera mucho mejor y es que la sensación de frescura sin duda hará que tu piel se sienta como nueva.

Usa siempre ropa de algodón y materiales confortables, no olvides que después del bronceado la dermis está sensible. Cuida tu piel este verano y haz que luzca bronceada y hermosa sin sacrificar su salud.


Después de dar a luz, como es normal, centras toda tu atención en el bebé, pero tu piel también necesita cuidados especiales tras el parto.

La nueva situación en tu vida, el cansancio y los cambios hormonales se ven reflejados en la salud de tu piel, por tanto es importante mantenerla en condiciones óptimas, pues al fin y al cabo es el punto de contacto principal con tu bebé. Te contamos cómo cuidarla.

Es momento de renovar la piel

El postparto es el momento propicio para renovar la piel. La epidermis necesita liberarse de las células muertas e impurezas que se han ido acumulando en la superficie.

Para ello, debes realizar una exfoliación suave de la piel con productos adecuados que no la dañen. Por un lado, limpiarán la superficie de la piel y la notarás más suave y sedosa, mientras que por otro, la dejarán más receptiva para los tratamientos que utilices a continuación, como la crema antiestrías y las cremas o aceites humectantes.

Tratar las estrías

El postparto es el momento clave para tratar las estrías. Estas no sólo se forman al distenderse la piel, sino también al volver a reacomodarse. Además, las estrías de aparición reciente pueden llegar a disminuir su apariencia si reciben los cuidados adecuados.

Tienes que elegir productos específicos con ingredientes que actúen como cicatrizantes como la rosa mosqueta y la vitamina K, y que estimulen la producción de colágeno para reparar la piel dañada.

La constancia también es clave en el tratamiento antiestrías. No debes olvidar aplicarla dos veces al día, por la mañana y por la noche, con movimientos circulares en la zona de los glúteos y piernas, abdomen y parte baja de la espalda.

Recuperar la elasticidad y firmeza de la piel

La hidratación de la piel es un ritual de belleza que debemos realizar a diario, y más especialmente después del parto. Los aceites vegetales son una buena opción para hidratar tu piel a fondo, gracias a su textura suave y agradable para darte además un masaje reafirmante.

Elige aceites o cremas que aporten firmeza y ayuden a reestructurar los tejidos, como los aceites vegetales de Argán, de almendras dulces o de aguacate, o bien los de rosa mosqueta, centella asíatica y jojoba, previamente diluidos.

Si prefieres la textura de las cremas puedes optar por alguna con ingredientes que aporten buena hidratación como el aceite de karité, que fija el agua a las células que forman la piel, así como firmeza, como el colágeno, la centella asiática, con propiedades reafirmantes y reestructurantes, elastina y vitamina E.

Si tu piel está muy reseca, puedes elegir una crema nutritiva específica para pieles secas.

Nutrir la piel por dentro

La piel después del parto puede verse reseca y sin vitalidad. La alimentación y el agua pueden hacer mucho para evitarlo, de hecho es clave que la piel se nutra por dentro, además de recibir la humectación y las propiedades de las cremas y aceites que aplicamos.

Aumenta el consumo de frutas y verduras, especialmente alimentos antioxidantes, ricos en vitaminas y minerales que contribuyan a la producción de colágeno. No olvides los cereales y el omega 3, presente principalmente en los pescados grasos.

Especial cuidado al rostro

Tu cutis puede verse afectado por los cambios hormonales. Aunque tras el parto suele desaparecer el acné si ha aparecido durante el embarazo, no está demás mantener una adecuada limpieza del rostro, eliminando los restos de maquillaje o suciedad todas las noches. Utiliza un jabón o un gel de limpieza específico según tu tipo de piel.

Dos veces al día aplícate una crema hidratante, mejor que sea fluída, y posteriormente el tratamiento que estés utilizando. Por su parte, la exfoliación debe ser suave y realizarse también semanalmente.

Si te han salido manchas durante el embarazo, lo que conocemos como cloasma o melasma aplícate una crema hidratante con factor de protección solar alto.

Las manchas tienen a atenuarse después del parto, e igualmente la exfoliación contribuirá a que desaparezcan. Aún así, si el problema persiste hay cremas específicas para eliminar las manchas, así como acietes especiales para manchas. Consulta siempre con el médico antes de realizarte cualquier tratamiento blanqueante.

http://www.bebesymas.com/postparto/la-piel-necesita-cuidados-especiales-tras-el-parto


 Aceite de Rosa Mosqueta ¿Para qué sirve?

El aceite de rosa mosqueta es un auténtico tesoro en el reino de la belleza, y especialmente para la piel del rostro. Sus increíbles propiedades antioxidantes, vitaminas y ácidos grasos esenciales trabajan en perfecta armonía para brindarle a tu piel una experiencia de cuidado inigualable. Desde su capacidad para regenerar y rejuvenecer la piel hasta su habilidad para combatir los signos del envejecimiento, este excepcional aceite ofrece una multitud de beneficios para una piel radiante y saludable.

¿Qué es la rosa mosqueta?

Pertenece a la familia de las rosas. Es un arbusto silvestre llamado Rosa Eglanteria, que crece en Europa (especialmente en Reino Unido) y en la parte sur de la Cordillera de los Andes (Chile y Argentina), principalmente. El aceite que utilizamos en cosmética se extrae de sus semillas realizando una presión en frío. Casi un 80% del aceite son ácidos grasos esenciales, que son los responsables de su gran capacidad regeneradora.

¿Cómo usar el aceite de rosa mosqueta en el rostro?

La clave para notar los beneficios del aceite de rosa mosqueta es ser constante en su aplicación. Se puede aplicar dos veces al día – mañana y noche – o solo en la rutina de cuidados faciales del final del día.

  • Primero, limpia tu piel como sueles hacer, con agua micelar o aceite limpiador, y retira con un algodón.
  • Sobre la piel limpia, aplica una pequeña cantidad (con unas gotitas es suficiente) y masajea suavemente hasta que se absorba por completo.
  • Puedes extenderlo por toda la cara o solo en aquellas zonas que necesiten beneficiarse de sus propiedades: líneas de expresión, cicatrices, manchas…
  • Si lo prefieres, puedes añadir unas gotitas a tu crema hidratante facial o corporal y aplicar a la vez.

Beneficios del aceite de rosa mosqueta

  • Es un potente regenerador celular.
  • Ayuda en el proceso de cicatrización y minimiza las marcas en la piel.
  • Suaviza las manchas de la piel.
  • Atenúa las arrugas.
  • Reduce las marcas de acné.
  • Previene y atenúa las estrías.
  • Estimula la circulación sanguínea.
  • Nutre en profundidad.
  • Favorece la uniformidad del tono de la piel.
  • Tonifica las pieles cansadas.
  • Tensa e hidrata la epidermis.


La Caléndula tiene numerosas propiedades cosmetológicas; antiinflamatorias, antisépticas, antibacterianas y exfoliantes.
Esta planta promueve la curación rápida y regeneración de la piel. Es la razón por la que se utiliza para tratar muchos problemas de la piel. Una piel seca es muy poco atractiva y puede conducir a un envejecimiento prematuro.

La Caléndula con sus propiedades tónicas, hidrata la piel en profundidad, cura la piel dañada y hace que sea más joven y flexible. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, se utiliza también para tratar quemaduras, cortes, raspones, picaduras de insectos y otras irritaciones leves de la piel.

Con una textura suave y ligera, el Spray Mousse de Caléndula está indicado para todo tipo de pieles, en especial, para pieles sensibles e irritadas. Su uso es corporal y facial.


Protegerse del sol es una de las principales recomendaciones que, desde hace años, realizan los profesionales sanitarios cuando se acerca el verano, con el objetivo de evitar la aparición de manchas y, lo que es peor, del cáncer de piel.
Sin embargo, y a pesar de la insistencia médica, el estudio ´Percepción y hábitos de salud de la población española en torno a la fotoprotección´, realizado por Cinfasalud y avalado por la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), ha puesto de manifiesto que sólo el 2,5 por ciento de los españoles se aplica de manera correcta la crema fotoprotectora.
Ante esto, la experta médica de Cinfa, Aurora Garre, ha aportado diez consejos para disfrutar del sol con responsabilidad:

1. Evita la exposición solar en las horas centrales del día. Los rayos solares son más fuertes y perjudiciales entre las doce de la mañana y las cuatro de la tarde. También la altitud aumenta la peligrosidad del sol, así como algunos tipos de nubosidad.
2. La sombra, tu mejor aliada. Resguárdate de los rayos del sol bajo los árboles o usa una sombrilla, aunque no olvides que su protección no es total, porque algunos tipos de superficies como agua, arena, nieve, hierba, reflejan las radiaciones solares.
3. Protégete también en el automóvil. Al elegir tu nuevo coche, recuerda que los cristales más eficaces son los laminados tintados de gris. En el caso de coches ya fabricados, puedes colocar películas plásticas sobre los cristales o tintarlos, siempre de acuerdo a la legislación.
4. Consulta los índices ultravioleta (IUV). Antes de la exposición al sol o una actividad al aire libre, conviene informarse sobre la intensidad de las radiaciones a través de canales como la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) o la app solar de Be+: a partir de 6, el riesgo es alto y se deben extremar las medidas de fotoprotección, así como elegir el SPF adecuado.
Sombrero, gafas de sol y fotoprotector adecuado
5. Protege tu cuerpo con la ropa adecuada y usa sombrero. Los colores oscuros protegen más que los claros y algunos tejidos, como el algodón, la viscosa, el rayón y el lino, protegen menos que otros como el nailon, la lana, la seda y el poliéster. Respecto al sombrero, uno de ala ancha proyectará sombra a tu rostro y cuello, además de a tu cabeza.
6. Utiliza gafas de sol para evitar los daños oculares. Es necesario que las gafas tengan una protección cien por cien frente a los rayos UV y solo si están homologadas por la Unión Europea, se puede garantizar que así sea. Las que mejor protegen los ojos y la piel que los rodea son las gafas de tipo envolvente.
7. Utiliza un fotoprotector adecuado a tu fototipo y a las circunstancias de la exposición. Nunca te apliques factor de protección inferior a 30. Por su parte, las personas de fototipos claros (I y II) deben usar siempre un SPF muy alto (50+) y en cuyo envase se especifique que también protege de la radiación ultravioleta A con el símbolo. Póntelo media hora antes de exponerte al sol y reaplícalo cada dos horas y tras el baño, acordándote de secar bien la piel antes. Elige, además, bálsamos labiales que contengan filtros solares.
8. Educa a tus hijos sobre la necesidad de protegerse del sol. Los niños menores de un año nunca deben ser expuestos directamente al sol y, cuando tienen 2 o 3 años, sus padres deben extremar todas las medidas de fotoproteccion (prendas de vestir, gorros y gafas de sol), así como aplicarles fotoprotectores específicos para niños con SPF 50+ y el símbolo. Sobre todo, trata de concienciar a tus pequeños de los riesgos que entrañan las radiaciones predicando con el ejemplo.
9. No bajes la guardia después del verano. Las radiaciones solares son peligrosas durante todo el año, no solo en verano. Recuerda también, cuando practiques deportes de invierno, que la nieve refleja un 80 por ciento los rayos de sol, por lo que debes emplear fotoprotectores con un SPF mayor de 50.
10. Mucho cuidado con las salas de bronceado. El bronceado artificial no protege frente al fotoenvejecimiento y conlleva un riesgo de cáncer de piel, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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